El presidente de la JUCOPO, Ricardo Monreal, habló sobre lo necesario que es realizar «ajustes» a la progresividad fiscal para combatir las desigualdades, la pobreza, la crisis por la pandemia y la sequía que azota a nuestro país.
En un artículo publicado en su sitio web oficial titulado “Pandemia, Sequía y Pobreza”, Monreal Ávila reconoció que ante los desafíos que enfrentamos en materia de salud, nutrición y falta de infraestructura hídrica, entre otras cosas, no existen los suficientes programas sociales.
Indicó que “no cabe duda de que el Gobierno de nuestro país actuó de manera responsable en esos tres rubros; sin embargo, hacen falta —entre otras acciones— ajustes a la progresividad fiscal, para combatir realmente la desigualdad, en el entendido de que la asistencia social es sólo un salvavidas que debe funcionar a la par que se construye una barca que permita llevarnos a tierra. O, en otras palabras, mecanismos efectivos de movilidad social y redistribución de la riqueza”.
El legislador mencionó que recientemente el INEGI dio a conocer las tres principales causas de muerte en México en 2021, siendo las afecciones cardiacas la principal causa, seguida del COVID-19 y la diabetes mellitus; mencionando que dos de estas enfermedades son prevenibles, pero están fuertemente correlacionadas a la mala alimentación y falta de actividad física.
“Estos datos son una llamada de atención para las autoridades mexicanas sobre la urgencia de crear nuevos mecanismos para reducir la oferta de comida chatarra en el mercado y aumentar la de alimentos nutritivos, mediante mecanismos tan diversos como la simplificación de trámites y la reducción de tiempos para la constitución formal de una empresa; la incubación de cooperativas en zonas rurales para integrarlas a las cadenas de valor en las ciudades, o el otorgamiento de estímulos fiscales a empresas que busquen ofrecer alternativas de alimentación sustentable y accesible”, mencionó.
Ricardo Monreal señaló que otro estudio publicado por el Instituto, titulado Cuantificando la clase media en México 2010-2020, destaca el alto nivel de desigualdad y pobreza que no ha sido reducido sistemáticamente.
“De 2010 a 2020, el porcentaje de la población en la clase baja aumentó del 59.1 por ciento, al 62 por ciento; mientras que la clase alta y la clase media se redujeron, al pasar del 1.7 al 0.8 por ciento, y del 39.2 al 37.2 por ciento, respectivamente. Considerando que estas cifras se calcularon con datos prepandemia, podemos asegurar que la situación actual es todavía más alarmante”, puntualizó.
Además, dijo, la coyuntura actual nos presenta desafíos anunciados desde hace años, como la sequía y los altos niveles de escasez de agua en varias regiones de México, por lo que recomendó agilizar los trabajos legislativos en temas de la expedición de la Ley General de Aguas, para hacer efectivo el texto constitucional que reconoce el derecho humano al vital líquido como una obligación del Estado mexicano.
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